La diversidad e inclusión ya no es solo una cuestión de cultura o responsabilidad social. Hoy forma parte también del cumplimiento normativo.
En los últimos años, las empresas han visto cómo aumentaban las obligaciones relacionadas con la igualdad entre mujeres y hombres, los derechos de las personas LGTBI, la inclusión de personas con discapacidad o la accesibilidad.
El problema es que estas obligaciones suelen gestionarse como proyectos independientes: un Plan de Igualdad por un lado, las medidas LGTBI por otro, actuaciones relacionadas con discapacidad desde otro departamento y la accesibilidad como un proyecto aislado.
Sin embargo, todas estas normativas persiguen el mismo objetivo: garantizar la igualdad de oportunidades y prevenir la discriminación.
Por eso cada vez tiene más sentido dejar de gestionarlas como iniciativas separadas y empezar a trabajar desde una estrategia común de diversidad e inclusión.
Las principales normativas que afectan a las empresas
Actualmente, las organizaciones deben responder, entre otras, a las siguientes obligaciones:
Cada una de ellas tiene requisitos específicos, pero todas buscan construir organizaciones más inclusivas.
El problema de gestionar cada normativa por separado
En muchas empresas cada obligación genera un proyecto diferente. Esto supone:
- diagnósticos independientes
- planes de acción separados
- indicadores distintos
- responsables diferentes
- memorias específicas para cada normativa
El resultado suele ser una mayor carga administrativa, duplicidad de acciones y dificultad para tener una visión global.
Además, las personas no pertenecen a un único colectivo. Una persona puede ser mujer, tener una discapacidad, ser mayor de 55 años o formar parte del colectivo LGTBI al mismo tiempo.
Por eso, trabajar cada realidad por separado no siempre responde a cómo viven realmente las personas la inclusión dentro de la organización.
Una estrategia común mejora el cumplimiento
Trabajar desde una estrategia común no sustituye las obligaciones legales. Al contrario: permite gestionarlas de forma más eficiente.
Una estrategia integrada ayuda a:
- realizar un único diagnóstico organizativo
- identificar barreras comunes
- priorizar acciones con mayor impacto
- evitar duplicidades
- coordinar a los diferentes departamentos
- compartir indicadores y hacer un seguimiento conjunto
Después, la información puede filtrarse para elaborar las memorias o evidencias que exige cada normativa.
En lugar de tener varias estrategias, la organización dispone de una única hoja de ruta, alineada con todas las obligaciones legales.
Cómo ayuda UMANS Insight
En UMANS creemos que la diversidad debe gestionarse de forma estratégica.
Por eso hemos desarrollado UMANS Insight, una herramienta que permite evaluar el nivel de madurez de la organización en ámbitos como:
A partir del diagnóstico, la organización obtiene un plan de acción único, priorizado según su nivel de madurez.
Posteriormente, la herramienta permite filtrar la información por cada ámbito normativo o colectivo, facilitando la elaboración de informes específicos para igualdad entre mujeres y hombres, medidas LGTBI, discapacidad, accesibilidad o sostenibilidad, sin duplicar el trabajo.
Del cumplimiento a la estrategia
Las obligaciones legales seguirán evolucionando. Las organizaciones que continúen gestionando cada nueva normativa como un proyecto independiente tendrán cada vez una mayor complejidad.
En cambio, aquellas que integren todas estas obligaciones dentro de una estrategia común podrán optimizar recursos, mejorar la coordinación y convertir el cumplimiento normativo en una oportunidad para fortalecer su cultura y su gestión de personas.
Porque la diversidad no consiste en gestionar más planes.
Consiste en gestionar mejor la organización y ofrecer igualdad de oportunidades a todas las personas.
¿Quieres integrar toda la normativa de diversidad e inclusión en una única estrategia?
En UMANS ayudamos a las organizaciones a transformar el cumplimiento normativo en una estrategia de mejora continua.
Con UMANS Insight podrás evaluar tu nivel de madurez, diseñar un plan de acción único y generar la información necesaria para responder a las diferentes obligaciones normativas.
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